El bloque iberófono suma más de ochocientos millones de personas y treinta entidades soberanas. Es la primera concentración lingüística del planeta, y sin embargo actúa como una periferia fragmentada.
Nuestras economías comparten ciclos, nuestros pueblos comparten lengua y gran parte de nuestra historia. La falta de coordinación estratégica es una decisión, no una fatalidad.
Ochocientos millones de personas no son un mercado: son un destino.
El informe completo circula entre las secretarías para su debate en la próxima asamblea general.